sábado, 11 de octubre de 2014

East Side Gallery

El martes fue un día horrible, estoy harta de la burocracia alemana. No me pasó nada, no os asustéis, pero tenía que hacer demasiadas cosas y me puse muy nerviosa (al menos pude arreglarlo todo). Así que para hacer balance, lo mejor del día fue mi visita a East Side Gallery. Al final la hice sola porque tuve un drama con el móvil (lo arreglé TODO hablando en alemán con la señorita de la compañía telefónica, que ya es decir) y por eso no me pude encontrar con las chicas con las que había quedado. El tren se paró por no sé qué historias (¿sabéis esos días en los que todo sale mal y no sabéis por qué?) y llegué tardísimo y ya se habían ido porque tampoco podían contactar conmigo. La gracia del asunto es que solo era una parada desde mi casa y justo pillé el tren que pararon. Qué bien.

Pero vayamos a lo que importa. El East Side Gallery es un trozo muy largo de muro que han dejado en pie y que está decorado con murales. Aunque estaba medio lloviendo, me encantó el paseo. Creo que voy a hacerlo cada vez que esté estresada. Simplemente tengo que bajarme a la parada siguiente y volver andando hasta casa siguiendo el recorrido del muro y el río, lo que me lleva unos 20
minutos. Es genial.

Aquí os dejo algunos ejemplos:



Lo que no me gusta es que hay muchísimas pintadas encima de los murales en plan "fulanito estuvo aquí" o "menganita te quiero" y algunas de las pinturas ya ni se pueden leer. 

Como anécdota: cuando estaba haciendo fotos se paró un autocar y se bajaron un montón de jubilados catalanes. "Nena, però fica't aquí que et faci una foto... si, dona, amb el mur..." etc. Yo aguantándome la risa, os lo podéis imaginar. 

Alojamiento 2: el piso

Hace 10 días (¡10 días ya!) que tengo demasiadas cosas que contar aquí. Digo 10 días porque es lo que llevo en este piso y desde la mudanza no he parado ni un momento. Intentaré ir explicándolo todo poco a poco pero se me acumula la faena...

No voy a explicaros la mudanza porque es demasiado largo y prefiero no revivirlo. Pero qué le vamos a hacer, en el título pone "aventuras y desventuras" pues alguna desventura tenía que haber. Simplemente es que al final tuve que hacer toda la mudanza yo sola. Empecé a las 3 de la tarde y acabé a las 9 de la noche. 

Pero vamos a lo importante y a lo que creo que os interesa: el piso. Realmente me gusta mucho mi habitación. Estaba tan concienciada de que sería enana que me llevé una grata sorpresa. No es enorme pero creo que tiene el tamaño adecuado (o quizás es que mi habitación de Sabadell es más pequeña y por eso esta me parece grande). Como ayer hice limpieza y ordené aproveché para hacer estas fotos y así os podéis hacer una idea: 



La plantita, la lámpara, etc. son fruto de mi excursión a IKEA con Miriam y el espejo me lo ha prestado mi compañera de piso (en seguida os hablo de ella).

El resto del piso son dos habitaciones más, un pequeño baño y una pequeña cocina (resalto lo de pequeños). Lo malo es que no hay sala de estar y que no hay ventanas interiores, pero bueno peor sería que lo que no tuviera ventanas fuera la habitación. 

Mis compañeros de piso y digo compañeros porque me llevé una sorpresa. Me habían dicho en la empresa que me alquila la habitación que iba a compartir piso con dos chicas. Llego el primer día, abro la puerta y me encuentro con un chico. No me importa, pero al menos me podrían haber dicho la verdad.

Este chico es Camille (tardé 3 días en recordar su nombre porque lo pronuncia muy raro y no lo entendí la primera vez) y es holandés, de Amsterdam, pintor de profesión. Así que no sé muy bien qué hace en todo el día porque a veces está y otras no, creo que no tiene horario fijo. Ayer me pasé la mañana limpiando, puse una lavadora, ordené la habitación... todo con la música, incluso usé la aspiradora porque pensaba que no había nadie en casa. Después de 3 horas lo oigo salir de la habitación. Pues si le molestaba el ruido quejarse no se quejó xD

La otra compañera es Tamara, ella sí es alemana (no sé decir de qué pueblo porque no me enteré bien, pero del sur). Otro personaje. Estudia dramaturgia, para ser actriz. Me quedé a cuadros porque la chica es bastante introvertida y tal y no me la imagino para nada. Me dijo el primer día si me importaba que tuviera un conejo de mascota, si era alérgica o algo... ya le dije que no me molesta (mientras no me encuentre un conejo en el cuarto de baño o algo así...). Pero el segundo día me enseñó su cuarto. No tiene uno ¡tiene 4! Parece una granja, es alucinante. De todas formas ella es muy limpia en las zonas comunes. Nunca deja platos sucios ni nada por el estilo, así que mientras los conejos no salgan de su habitación yo respeto que sean "su familia" (me lo dijo tal cual). 

Lo mejor de todo es la situación del piso. Estoy solo a 2 paradas de Alexanderplatz y a 5 de Friedrichstrasse (al lado de la universidad). O sea que estoy empezando a hacer eso de salir siempre con el tiempo justo porque como tardo tan poco... y siempre llego tarde (tranquilos que cuando empiecen las clases ya me haré el firme propósito de no llegar tarde, me dan miedo los alemanes).

El barrio aún no lo he explorado mucho pero obviamente es totalmente diferente a Zehlendorf, donde estuve con la familia la primera semana. Friedrichshain está al este, por lo que los edificios son bloques de pisos todos iguales y altos. Hay mucha más immigración, las calles son más anchas, pasan más coches... Lo bueno es que vivo al lado de una de las estaciones más importantes de Berlin, por lo que tengo supermercados y restaurantes abiertos los 7 días de la semana hasta bien tarde o incluso 24h, así que no sufro si tengo una urgencia. Además, estoy en un barrio genial para salir, lleno de salas de conciertos y el O2 (viene a ser como el Palau Sant Jordi en Barcelona) a 15min andando de mi casa. No pienso pagar para entrar porque los conciertos cuestan a partir de 60€ la entrada, pero me estoy planteando seriamente ir a escuchar a Linkin Park desde fuera cuando vengan en noviembre. Otra cosa preciosa que tengo muy muy cerca es East Side Gallery, a lo que le dedicaré un post a parte.

De momento no se me ocurre nada más que contar, pero os mantendré informados sobre lo que pase en este pequeño apartamento al este de Berlín. 

miércoles, 1 de octubre de 2014

Immatrikulation

Ayer por fin me tocaba ir a la uni a hacer algo oficial: matricularme. He de decir que casi no dormí la noche anterior. No sé por qué me puse nerviosa y como además tenía que madrugar empecé a hacer eso que no hay que hacer nunca "si me duermo ahora solo dormiré x horas, entonces..."

Medio Zombie y de los nervios cogí el tren a las 8 y antes de las 9 ya estaba en la universidad. Allí por fin conocí a Sofía, de Valencia, con la cual hace meses que hablo por facebook porque ella también está estudiando filología inglesa y me presentó a su amiga Ángela. 

Nos dieron una carpetita con folletos informativos para los estudiantes de intercambio y tomamos asiento en una sala grande, donde al parecer antes de la matrícula en sí nos iban a dar una especie de charla. Esperé que no fuera demasiado aburrida, pero tenía ganas de enterarme de algunas cosas. Nos dan la bienvenida en alemán... "bueno, ahora lo dirán también en inglés" pensé. ¡Una hora hablando en alemán! y a nadie parecía molestarle. Sabíamos de lo que hablaban por el powerpoint y yo más o menos puedo entender la idea general, pero de los detalles (que era lo que me interesaba) no pillaba nada de nada. De todas las personas que hablaron solo la coordinadora preguntó si había algún problema si hablaba en alemán... solo Sofía, Ángela y yo levantamos la mano. ¡Qué vergüenza, por favor! Es comprensible porque la mayoría de gente viene a estudiar germanística, pero igualmente... 
Lo que sí que me gustaría destacar es que en realidad fueron muy al grano, no se entretuvieron con las típicas formalidades de darnos la bienvenida durante 1 hora y luego explicarnos lo importante durante otra ora más (como hicieron en mi facultad cuando llegué en primero, por ejemplo). Parece que Sonja (mi tutora del curso de alemán online) tenía razón, los alemanes son muy directos, no les gusta andarse por las ramas. Lo que me gustó también es que la mayoría de las chicas que había para ayudarnos eran jóvenes, estudiantes seguramente, que son en general más comprensivas y también hablan mejor inglés (jajajaj). Incluso me esperaba la coordinadora mucho más vieja, al principio pensaba que era otra de las estudiantes. 

Para toda la gente que tenía que matricularse tampoco fue tan caótico como podría haber sido. Nos llevaron a otro edificio y allí ibas pasando por diferentes "estaciones" hasta completar todo el papeleo. Por suerte yo lo tenía casi todo en regla, así que me tuve que ahorrar un par de colas. Lo más curioso de todo es que ¡ofrecían desayuno! Ese momento en el que piensas "nos llevan años de ventaja..." No era nada del otro mundo, un par de termos con café y té, unos platitos con galletas y una bandeja con bocadillitos. Pero contando que llevábamos allí varias horas, no estaba de más poder tomarte algo mientras hacías la cola. Además lo iban reponiendo. Id a Gestió Acadèmica, con suerte os darán los buenos días. 

Mi gran preocupación era el Learning Agreement y creo que lo hicieron bastante bien. Había varias mesas donde íbamos sentando por grupitos y en cada mesa una de las chicas de la oficina internacional nos daba un librito con las asignaturas, nos explicaba cómo debíamos hacerlo y respondía a todas nuestras preguntas. Luego en casa con calma tú puedes montártelo como quieras (ayer me pasé horas, es un tetris). Si os interesa os puedo explicar como funciona todo esto aquí porque no tiene absolutamente nada que ver a cómo funcionan las universidades en España. Pero me lo voy a ahorrar de momento porque es bastante largo y rollo de explicar. Lo que sí que me alegró el día es que por fin me aclararon que si cojo cursos de alemán en la escula de idiomas de la uni me lo pueden convalidar por la asignatura de alemán en la Autónoma (¡¡¡wiiiiiiii!!!). Parece una tontería pero eso me ahorra hacer 2 asignaturas y me permite volver a plantearme sacarme la mención del alemán cuando me gradúe. Tengo muchísimas ganas de ir a clase de alemán, el día 15 me matriculo, espero que me toque un/a buen/a profe.

Así que estos han sido mis logros:
El papelito verde (es un papel, sí, es super cutre, y porque lo he metido en un plastiquito que sino...) es mi carnet de estudiante y mi Semester ticket (T-jove para que me entendáis).
No me lo podía creer. Ya me extrañaba que no nos pidieran foto ni nada. Le he comprado el plastiquito porque hay que protegerlo casi con la vida y un papel no da mucha confianza. 

Lo mejor de ayer es toda la gente que conocí. En seguida conoces a los españoles porque solo oír hablar ya te giras a preguntar. Además de estas dos chicas, hablé brevemente con un chico y una chica de Salamanca, pero no los volví a ver. Me presentaron a Virgina, de Guadalajara, y en la cola conocí a Miguel, de Madrid, y a José Carlos, de Sevilla. 

Además, mientras me senté un rato a descansar y a tomarme una taza de té y un bocadillo, empecé a hablar con la chica que estaba a mi lado. Ada (Adrianna) de Polonia. ¡Qué majas son las polacas, en serio! Y luego llegó Zsófia, de Hungría. Estoy orgullosa porque empecé a hablar con ellas en alemán (es muy gracioso oír a gente de países tan diferentes todos hablando en alemán entre ellos). Tuve que cambiar al inglés después de un rato porque mi nivel ya no da para más, pero, eh, es un comienzo. 

Por 2,60€ no está nada mal. 
Luego me fui con Ángela y Virginia a comer a la Mensa (cafetería) y hoy sí que me salió muy bien de precio porque con el carnet de estudiante ya pudimos obtener la tarjeta de estudiante y además ya sé cómo va. El otro día yo vi el trozo de carne y un montón de cosas de guarnición en plan buffet y pensé, pues lo pruebo todo. Error. Cada guarnición suma algo al precio, pero ahora ya lo sé hacer bien. 

Fui a dar una vuelta con mis nuevas amigas y ya me volví porque hoy... ¡es la mundanza! De momento creo que he conseguido cerrar las dos maletas, ¡tendréis notícias sobre el piso pronto!

Liebe Grüße ^__^



lunes, 29 de septiembre de 2014

Knesebeckstraße


Desde que llegué a esta casa he querido hablar sobre ella, pero al final más que explicar mis primeras impresiones, voy a hacer el balance de lo que ha sido mi primera semana de esta pequeña gran aventura.

No podría describir la casa enteramente, primero porque no la he visto toda y segundo, porque me llevaría demasiado tiempo. Todavía encuentro cosas que no había visto antes.
No se usa la entrada principal si no una más lateral que da a un porche y de pronto te encuentras en este salón: 

El piano está viejísimo y muy desafinado, pero además de esto hay un gramófono, lo que creo que es una flauta travesera en su funda, un tambor africano, una estantería llena de discos de música clásica y ese cuadro blanco que se ve en la foto sobre un caballete es un árbol geneálogico de compositores.
Luego pasas a la entrada (supongo que ahí es donde llegas si entras por la puerta principal) y te encuentras con dos de estos amigos: 
Curioso ¿verdad? Pero lo más curioso es que hay ¡un confesionario! No es broma. Pensaba que era un armario o algo así y el otro día me di cuenta de lo que era. ¿Quién tiene un confesionario en su casa? 
En esta planta además hay dos de las habitaciones y un pequeño baño. 

En el piso superior está la cocina, que es muy grande, y otro baño con ducha y un pequeño balcón. Además de otros dormitorios que no he visto. ¡Pero es que todavía hay otro piso con más dormitorios! Ahí no he estado pero creo que hay incluso otro baño porque me extraña que en todo el tiempo que llevo aquí solo me he tenido que esperar para ducharme porque estaba el baño ocupado una vez. Somos ahora mismo... siete personas viviendo en la casa.
¿Y mi habitación? Downstairs. Me gusta porque tengo mucha privacidad. Hay dos habitaciones más, pero una es el cuarto de la lavadora y la otra es como un trastero. Lo único que no me gusta es que es muy fría. Por ejemplo ayer y hoy ha hecho un calor inusual (it feels like home *_*) y he salido solo con una camiseta de manga larga, pero en mi habitación tengo que ponerme dos chaquetas porque si no tengo frío (tranquilos que tengo edredones de sobra y duermo muy bien). 

El miércoles me mudo o sea que mañana tengo que hacer las maletas (bueno solo medio hacer). Me da la impresión de que hace siglos desde que llegué, pero a la vez ha pasado muy rápido. Estoy muy contenta de haber aterrizado aquí porque para ser la primera vez que estoy sola fuera de casa tanto tiempo, me he sentido como dentro de una familia. 

Esta tarde por ejemplo, me he encontrado a Alyssa, que volvió ayer de su fin de semana en Praga, y me ha dicho que se iba al parque aprovechando el buen tiempo para hacer Yoga. Le he dicho que siempre lo había querido probar y me ha propuesto darme una miniclase. Se ve que ella ha sido o quiere ser instructora de Yoga (no me ha quedado muy claro). Así que ya nos veis a las dos en su cuarto con música oriental e incienso, sin más compañía que la de Booma, que ha entrado inesperadamente y no nos dejaba sentarnos en el suelo porque quería que jugáramos con él.  

Irina (la señora de la casa, ya os hablé de ella) es todo un personaje. Nos cuenta cada día historias muy graciosas sobre su vida.
El otro día nos contó que la primera vez que estuvo en el Museo del Pérgamo, el muro todavía estaba en pie. La tuvieron retenida en la frontera durante horas porque llegó con un pasaporte canadiense y apellidos rusos (es nacida en Canadá pero sus padres son rusos) y 17 sellos de Cuba. Y os estaréis preguntando ¿qué hacían 17 sellos cubanos en su pasaporte? Pues eso fue lo que le preguntamos. Nos explicó que cuando era joven trabajó durante varios veranos en unos cruceros que se organizaban desde Rusia hasta Cuba y otras islas del Caribe. Los barcos pasaban primero por Canadá y para poder entrar en Cuba debían llevar al menos 5 canadienses a bordo (no entendí del todo por qué). Así que su trabajo básicamente era ir de crucero. Volviendo a la historia inicial, finalmente pudo ir a visitar el museo, pero por aquel entonces no había paneles explicativos ni nada por el estilo, pero tuvo la suerte de que había un grupo con una guía rusa (Alemania del este, podéis imaginarlo). Empezó a seguirlos, pero al parecer la gente se ponía muy nerviosa porque no sabían quién era esa misteriosa mujer que los iba siguiendo.

Hoy nos ha explicado algo sobre Rusia (ella habla ruso también). Una vez invitaron a sus padres a una recepción inglesa en Moscú y en la invitación ponía "de las 4 a las 7". Eso para los rusos era casi un insulto ¿cómo puedes decirles a tus invitados a qué hora deben irse? Pero bueno, muy British. Al parecer los rusos son muy hospitalarios en el sentido que es muy común invitar a gente a casa muy a menudo. Y aquí viene la anécdota: un día Irina daba una cena. Abrió la puerta para recibir a uno de sus invitadas, una amiga suya, la cual apareció con un hombre a su lado. Irina no sabía quién era él pero supuso que era algún amigo o novio de su amiga así que le dio sus tres besos (en Rusia son tres) y los invitó a pasar y a que tomaran algo. De pronto el hombre le dijo "perdone, pero soy el taxista, solo quería pedirle cambio". Me recuerda a alguna escena de los hermanos Marx. 

Aunque mi estancia ha sido muy corta (normalmente los estudiantes que vienen se quedan varios meses) Irina me ha dejado su Gästebuch (libro de invitados) donde todo el mundo que pasa por aquí deja su huella. Aún tengo que pensar qué voy a escribir, pero he estado curiosenado el libro.

Empieza en el año nuevo de 2006, así que os podéis imaginar lo gordo que es. Hay firmas de gente de todo el mundo, un montón de dibujos y fotos. Realmente me parece una preciosa idea hacer esto si recibes a gente tan diferente durante tantos años.

De todas formas como estaré en Berlín, me pasaré alguna vez a hacer una visita. No sé si se aprecia bien en la foto (la foto de la casa que hay en la portada del libro), pero la casa está totalmente nevada y es preciosa. Definitivamente tendré que venir a verla cuando nieve y a despedirme de mis compañeras americanas que se marchan en diciembre. Todavía le debo a Alyssa una tortilla de patatas a cambio por su clase de Yoga :3







Berliner Oktoberfest





Ayer estuve en el pequeño Oktoberfest que montan en Berlín, en Alexanderplatz. Las casetas llevan ahí toda la semana, así que tenía curiosidad por verlo abierto. 
La verdad es que no ha resultado ser gran cosa o a lo mejor es que fui en un momento en el que no había demasiada animación, pero teniendo en cuenta de que hacía muy buen día y que era domingo, no sé cuándo va la gente sino.
Básicamente había algunas casetas muy monas, cómo veis en la foto, donde venden Bratswurts y Schauerkraut y esas cosas. Y cerveza, evidentemente. Largas mesas para comer al estilo Biergarten, pero me pareció un poco triste sentarme sola así que no me pedí nada.
El resto de puestecillos pensé que estarían bien, pero básicamente eran souvenirs, los típicos puestos de sudamericanos donde venden pulseritas y atrapasueños y alguno de bisutería y otros productos hechos a mano hipercaros.
Así que o vas a Munich o nada. Mis compañeras americanas van a ir este fin de semana, Alyssa me ha dicho que quería comprarse un vestido bávaro (que hoy he aprendido que se llama "Dindrl") pero que cuestan como 200€ (no me extraña, me ha recordado a las tiendas de vestidos de sevillanas en Sevilla). Le he dicho que en el c&a y en el NewYorker venden, no serán tan buenos pero para una vez que te lo vas a poner te sale más a cuenta. Si me comprara uno sería para carnaval. Así que nada, espero ver sus fotos con los vestidos en el Oktoberfest de verdad :3

P.D. Irina nos ha dicho que vigilemos al pronunciar "Dindl" porque es una palabra bávara y si no pronuncias bien la L significa prostituta. ¡¡Así que cuidado cuando vayáis a comprar vuestros dindl!!


domingo, 28 de septiembre de 2014

Museumsdorf Düppel

Ya hace un par de días que coincido desayunando o en algún otro momento del día con una de las chicas que están viviendo en la casa. Ayer Irina nos comentó que en este barrio, Zehlendorf, hay una especie de museo al aire libre que es muy bonito. Es un intento de reconstrucción de la antigua aldea medieval que se supone que había en esta zona. Nos dijo que no es nada del otro mundo, pero es muy agradable y no van a tardar mucho en cerrarlo porque en invierno no está abierto.
Así que esta tarde he ido con Jiayu (así es como se llama esta chica, que es de Beijing, pero estudia en Estados Unidos) al Museumsdorf Düppel. Hemos cogido uno de esos autobuses de dos pisos que hay por aquí y en menos de 10min. estábamos en la puerta. 
Irina y yo nos reímos de ella porque cada vez que mencionamos la palabra "caminar" pone los ojos en blanco. Ese es el espíritu americano, conducir a todas partes. 
Nos han cobrado muy poco por ser estudiantes al entrar y hemos comprobado como estaba lleno de familias con niños. Realmente es un lugar ideal para pasar el día y hacer picnic. Dentro también hay algunos puestecillos de comida y de artesanía. 














La gracia es que también hay animales (ovejas, cerditos, vacas y caballos).



Además hoy ha hecho calor. Una temperatura perfecta para tumbarse en la hierba y simplemente relajarse. Como me decía Jiayu "it feels so good because you can smell the grass. You can feel nature".

sábado, 27 de septiembre de 2014

Die Zauberflöte

Estoy reventada, pero necesitaba explicar mi experiencia lo antes posible, mientras aún la tengo viva. 
Hoy por fin he estrenado mi classiccard yendo a la Komische Oper Berlin. Ha sido bastante inesperado: no tenía plan para la tarde, se me ha ocurrido mirar el programa en internet y allá que me he ido. 
Según me dijeron, para poder sacar la entrada con la classiccard tiene que ser una hora antes del espectáculo. Empezaba a las 19.30, pero yo ya estaba en la puerta a las 18h porque recordé lo que me explicó mi hermana sobre la ópera de Viena. La taquilla abre una hora antes, pero la gente hace cola antes de que la abran, así que tienes que ir temprando o te quedas sin entradas.
Cuando he llegado solo había una chica, Caroline (sí, he hablado con ella), berlinesa, bailarina profesional. Al menos hemos hecho un poco de "piña" porque cuando faltaban 10 minutos para que abrieran ha llegado un montón de gente de golpe y no era plan de que se nos colaran. 
La mayoría era gente mayor y de punta en blanco. Suerte que me he puesto una camisa, la próxima vez me arreglo más. También había gente con tejanos, pero no sé ya que tienes la excusa para arreglarte...
Finalmente, Caroline y yo hemos  conseguido ser las primeras de la cola y ya me veis con mi entrada a tan solo 10€, más feliz que una perdiz. 


Quedaba una hora para que empezara la función, pero yo estaba impaciente por ver el teatro por dentro. Quiero aclarar que este edificio es el de la ópera cómica, luego está la Staatsoper, la Deutsche Oper y la Deutsche Oper im Schillertheater. Vamos, que no les falta espacio.

Resulta que hasta las 19h no abren las puertas, pero al menos en ese rato pude explorar un poco el edificio. La gente estaba tomando champán mientras esperaban a entrar y a las 19h estaban haciendo una presentación de la ópera o algo así, pero entre que estaba en alemán y que justo vi que abrían las puertas, me fui rápidamente hasta mi asiento. Temía tenerlo en la punta más alejada del escenario, pero ¡¡guau!! en el primer piso, primera fila, así que todo el escenario enfrente y podía ver además a media orquesta. 


De la ópera qué voy a decir, absolutamente perfecta.
El montaje es super original y no te aburres en todo el rato. 
El escenario consta solo de una gran pantalla con varios niveles de puertas por donde aparecen y desaparecen los cantantes. Toda la decoración son las animaciones que se van proyectando en la pantalla. Este es el tráiler, para que os hagáis una idea:


Realmente hay ideas muy buenas que te hacen reír cada dos por tres. 
La gracia también está en que la estética es como de los años 20. Los cantantes van todos maquillados y vestidos como si estuvieran en una película muda y las partes habladas son exactamente así, solo con un piano y lo que dicen aparece en pantalla, no hablan. 
Me han encantado las 3 damas. Me partía de risa con ellas.  
Papageno iba siempre acompañado de un gato negro (en pantalla, no de verdad, claro) que le añadía momentos muy graciosos. Mientras que Monostatos lleva un perro fiero. Por cierto Monostatos me recuerda a un personaje de ciencia ficción, si alguien recuerda cual que me lo diga porque estoy intrigada.
Aunque quizás lo más espectacular es la caracterización de la Reina de la Noche como una araña gigantesca.


Todo el reino de Sarastro también tiene su diseño propio. Es todo en blanco y negro con un montón de mecanismos. Sus sirvientes son animales mecánicos. Hay momentos que incluso me han recordado mucho a Metrópolis.
La flauta mágica es un hada, los niños que ayudan a Tamino y Papageno son mariposas y las campanitas de Papageno tienen piernas de mujer.  
Ha sido muy divertido, ya casi al final de todo, cuando Papageno quiere suicidarse porque no encuentra a Papagena, sin querer explota una bomba, porque justo llega Papagena y se le olvida de que la había encendido. La bomba estalla (los percusionistas aqui se llevan el mérito) e immediatamente cuando reaparecen Papageno y Papagena para cantar su aria están los dos con la ropa y el pelo chamuscado, llevándose una carcajada del público. 
Musicalmente no tengo nada malo que decir. La reina de la noche ha estado brillante, pero también todo el resto. Pamina me ha encantado. La flautista (la veía muy bien) ha estado brillante en todos los solos.
Al acabar hemos aplaudido durante varios minutos, medio teatro se ha puesto en pie. Ha sido muy emocionante.
Y como colofón, al salir te regalaban un bombón metido en una cajita.

Así que después de esta maravillosa experiencia ya estoy deseando volver. De momento he visto que están programadas Tosca, El barbero de Sevilla, Don Giovanni... y West Side Story que también me haría mucha ilusión verlo. Os mantendré informados ;)

Tschuss!!