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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Ya es navidad... en Berlín (I)

Las navidades en Alemania no son para tomarlas a broma. Ya me di cuenta el fin de semana pasado en Dresde (espero hablar sobre eso pronto), pero es que la cantidad de mercadillos de Navidad que hay en Berlín es increíble.
Para que os hagáis una idea:


Yo sabía que quería ver al menos los más importantes, ¡pero no me esperaba un fin de semana tan movido!

Todo empezó porque el sábado cuando abrí los ojos por la mañana ¡sol! No parece gran cosa si no tomas en cuenta de que hacía ¡dos semanas! que no lo veía. En serio, levantarse cada día con el cielo totalmente gris no apetece mucho. Así que por un día, me levanté llena de energía y empecé a enviar mensajes a ver a quién le apetecía dar una vuelta, porque hasta la tarde no podía quedar con Agathe.

Finalmente Tina (no sé si os he hablado de ella pero es la excepción que confirma la regla con los alemanes) y yo pusimos rumbo a Zoologischer Garten.

Weihnachtsmarkt an der Gedächtniskirche

 
 Me encantó este edificio que parecía un regalo



Weihnachtsmarkt vor dem Schloss Charlottenburg

A continuación nos encontramos con Silvia, Ángela, Sofía y un amigo suyo (lo siento, no puedo recordar el nombre) para visitar el de Charlottenburg (y ya de paso por fin vi el famoso castillo).

He de decir que lo que más me gustó de Charlottenburg es que no estaba tan abarrotado como otros. Aunque a lo mejor es porque era temprano. De todas formas era agradable poder caminar sin tener que abrirte paso a todo momento.
No sé si ya lo he comentado, pero estos mercadillos (como todos los que montan los alemanes) son una excusa para comer y beber. Nada del mercadillo de Santa Llúcia con todos los adornos. Aquí 80% bratswurts y Glühwein y el resto son los adornos.

Pero siempre que sea comida, me tienen ganada.... xD

Comí "Zwiebelfleisch mit Knoblauch Sauce", es decir, carne con cebolla y salsa de ajo (¡perfecto para ligar!)






Lucia Weihnachtsmarkt Kulturbrauerei

Luego tuve que volver desde los confines del Oeste (es que yo vivo en la otra punta) para encontrarme con Agathe. Visitamos el  Lucia Weihnachtsmarkt Kulturbrauerei que es el mercadillo Escandinavo. ¡Qué preciosidaaaaaaad! Además como ya se había hecho de noche (sí, el sol a las 3 ya dice adiós, aunque bueno los mercadillos son mucho más bonitos con las luces).

gran invento (estoy sentada encima de una calefacción!)





"Lumumba" es chocolate caliente con ron *__*



Potsdamer Platz y Brandenburger Tor

Luego decidimos ir a ver la iluminación de Potsdamer Platz y la puerta de Brandenburgo. La verdad es que para tener tantas cosas de navidad lo que he notado es que no hay tantas luces en las calles como en España. Fuera de los mercadillos de Navidad y las que pone la gente en sus casas solo he visto en Unter den Linden.










Holy Heimat

Y por si no eran suficientes emociones por un día, después de cenar nuestra pizza de queso especial, quedamos con Elen y Anne para ver el "Holy Heimat" un mercadillo alternativo muy cerca de mi casa (porque vivo en la zona Hipster y no es broma).

Podría describirse simplemente con: esto solo pasa en Berlín.

Intentamos patinar en la "disco-pista de patinaje" pero no quedaban patines de nuestra talla ;____; y encima eran solo 3€!!!
Pero bueno, un buen Glühwein siempre reconforta... además encontramos el mejor trono que existe.
todos los puestos eran de artistas alternativos





Estoy demasiado cansada para seguir, así que prometo pronto la segunda parte porque el domingo aún estuvimos haciendo muchísimas cosas. ¡Esto es un no parar! Ya estoy como si fueran vacaciones y en realidad tengo trabajo de la uni. Necesito unas vacaciones para descansar de mis vacaciones. 

martes, 25 de noviembre de 2014

Explorando de este a oeste

Tengo demasiados posts atrasados, pero no quiero dejar esto. El otro día Dani me preguntó que por qué no colgaba nada y me alegré porque si pienso que este blog es solo para mí, no me entran ganas de escribir. 

Seguramente no lo podré colgar todo antes de navidades porque tengo mucha faena de la uni, pero aunque sea durante las vacaciones, no quiero olvidar todos estos momentos antes de que me de tiempo a escribirlos.

Así que aunque me han pasado muchísimas cosas desde mi último post, voy a empezar explicando lo que he hecho hoy. No sé si os interesará, pero a mi me ha encantado y me han entrado las ganas de publicar en el blog que no tenía desde hace tiempo, así que allá vamos. 

Una de las asignaturas que tengo este semestre no pertenece exactamente a mi carrera, sino a un programa sobre la cultura e historia de Berlín que ofrece asignaturas para todos los alumnos de intercambio. En seguida me llamó la atención porque ya que estoy en una ciudad tan interesante, me gustaría aprender todo lo que pueda sobre ella. Lo bueno es que hay asignaturas en inglés y que los alumnos son de todas las carreras, otra oportunidad para conocer gente. Además pensaba hacer una asignatura sobre cultura alemana al volver, así que ¿mejor hacerla aquí no? (Espero que no me pongan pegas luego para convalidar...).

Además de todo eso, me pagan el curso de idioma alemán (toma ya) y obligatoriamente tengo que estar en un grupo con una mentora, que es una alumna de la uni. Me encanta mi grupo. Estoy con Nichole (una chica australiana, originaria de Hong Kong, que va conmigo a casi todas las clases) y Wei (de Taiwan, y os hablaré más de ella en otro post). Nuestra mentora se llama Sarah y es una mezcla impresionante de culturas. Sé que me estoy yendo del tema, pero esto es interesante, en serio.
Nos hicieron un día de actividades (un sábado, y yo había salido de fiesta el viernes, así que creo que dormí 2 horas ese día ^^'') para conocer a nuestros mentores. Pues bien, nos contó que su padre de Afganistán y su madre polaca, ella nacida en Alemania y su novio es peruano. Además está estudiando estudios de Asia, especializada en todos los países que acaban por -istán. 

Tenemos que hacer dos tours obligatoriamente cada semestre, así que cuando hagamos el segundo ya lo explicaré todo.

Y me dejo de ir por las ramas. La asignatura que hago de este programa se llama The EAST/WEST Competition – Urban Planning and Living Culture from Cold War to The Present. Creo que el propio título lo dice todo. Estuve a punto de dejarla porque al principio estaba super perdida con todo el contexto histórico y tal. Además el profesor es arquitecto y a veces se le va de las manos, sin contar el acentazo alemán. Pero cada vez estoy más interesada. Además también me gusta que me plantee un poco un reto, porque no lo he explicado pero tengo muy pocas asignaturas este semestre y de la mitad no me tengo que examinar (pero eso es otra historia).

Estaba bastante estresada porque tengo que entregar un essay la última semana antes de irme, pero creo que hoy la excursión me ha ayudado mucho. No es lo mismo ver los edificios en un powerpoint que en directo y no sé si os interesa el tema, pero tengo ganas de contarlo y creo que así me aclararé las ideas para mi redacción. Lo único es que no he hecho fotos, así que todo lo saco de San Google.

Hemos empezado el tour desde el este, en Karl-Marx-Allee. Sí, a mi también me sorprendió la primera vez que vi el nombre de la calle. La historia es que originalmente se llamaba Frankfurter Allee, pero con la división de Alemania la rebautizaron Stalinallee y después de su muerte pasó a tener el mismo nombre que aún mantiene.

Kino International, sigue siendo un cine hoy en día y según nos ha dicho el profe, es bastante importante porque muchas películas se proyectan ahí durante la berlinale por la buena acústica y lo enorme de la sala.

No adivinaréis por qué ya había estado allí. La fiesta erasmus a la que fui ese día que solo dormí 2 horas... sí, fue en ese edificio. Aunque obviamente no dentro de la sala de proyecciones.
Pongo esta foto antigua pero os aseguro que sigue igual.

Lo interesante de esta calle es que se puede comparar lo que la RDA construyó en los años 50, con lo que construyó en los 60 (el cine por ejemplo):




En las fotos no se aprecia demasiado pero es super interesante. Luego en Alexanderplatz me ha encantado descubrir la historia de diferentes edificios que he visto mil veces y como mucho me han parecido curiosos, pero nunca he reparado en sus verdaderas diferencias. Los que estaban antes de la guerra (o lo que queda), los que fueron edificados durante la división y los de después de la reunificación.

Por ejemplo siempre que paso me llama la atención el mural del edificio de la izquierda, pero no sabía que es "Das Haus des Lehrers", es decir, la casa de los profesores. Un lugar para discusiones pedagógicas o algo por el estilo. De todas formas esto indica lo importante que era para Alemania del Este la educación. El edificio de la derecha es una sala de congresos que también forma parte del complejo. 

Luego hemos "cruzado" la frontera del Oeste y hemos llegado hasta la "Haus der Kulturen der Welt" en Tiergarten (un parque enooooorme del que ya os hablaré). También es un centro de congresos, regalo de los EEUU a Alemania Occidental. Tenía ganas de ver este edificio de cerca, porque solo lo había visto desde el Reichstag. 
Luego hemos ido hasta Hansaviertel donde se construyeron los proyectos de la Interbau, un concurso que convocó Alemania Occidental para los mejores arquitectos del mundo. La intención era diseñar edificios para viviendas sociales. Lo curioso es que en esos edificios ahora vive gente, pero en un principio fueron solo prototipos que nunca se llevaron más allá. 
Lo más curioso es que están en medio de Tiergarten. Vas andando por el parque y de pronto te los encuentras. Es un sitio muy diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en la cuidad. Y ahora entiendo porque en toda la bibliografía lo tachan de "experimento". Citando a mi profe, parecen piezas de un puzzle pero que no encajan entre sí. 

Finalmente, hemos visitado el único edificio de la exposición que no está en Hansaviertel, la unité d'habitation de Le Corbusier. He alucinado porque esto recuerdo haberlo estudiado en historia del arte en el bachillerato, pero no sabía que uno de los edificios estaba en Berlín. 
He olvidado explicar una cosa que me ha parecido super curiosa. Cuando estábamos viendo los edificios típicos de la RDA, el profe nos ha explicado que todos los edificios, aunque no parecen todos iguales por fuera, son prácticamente iguales por dentro porque están hechos de piezas prefabricadas. Durante aquellos años una empresa se dedicó a fabricar muebles que fueran bien específicamente para esos pisos, porque había muchísimos por toda Alemania Oriental. Así te podías mudar de casa, pero poner tus muebles exactamente igual que en la antigua. (El profe nos va a traer a la próxima clase un libro sobre cómo la gente intentaba que sus casas fueran personales, porque obviamente todas serían iguales). 
El concepto de Le Corbusier, aunque también diseñó cosas específicas para el interior del piso, es que no hubiera muros maestros dentro del edificio. Así las personas podían diseñar los apartamentos a su antojo, es decir, mover los muros según necesitaran: una habitación para invitados, un nuevo hijo...

Parece que no, pero hay mucha chicha sobre el tema que aquí no he explicado. Pero para resumir mi experiencia: hoy he sentido que comprendía Berlín un poco más. Lo primero que te muestra esta ciudad cuando llegas es que es totalmente diferente a nada que hayas visto antes. Cada calle parece estar hecha a su manera, cada barrio parece una pequeña ciudad a su manera. Además, sin contar que hemos pasado mucho frío, hoy hacía el típico día berlinés, que no es que me guste en realidad, pero que quieras que no te hacía sentir más parte de la ciudad. Me encanta ver la torre de la televisión tras la niebla (aunque no haya sol y un frío de muerte). Los árboles de Tiergarten con sus colores otoñales, tras la neblina, y los berlineses esquivándonos con sus bicicletas. 

Tengo ganas de que alguien venga de visita para poder explicarle todo lo que estoy aprendiendo. Pero bueno, dejemos eso para después de Navidad : )



miércoles, 15 de octubre de 2014

Potsdam

Desde que llegué a Berlin tenía ganas de hacer una excursión a Potsdam, un pueblo muy cerca de Berlín que me habían dicho que es muy bonito. Quién me iba a decir que al final iba a ir con cuatro francesas y que me iba a pasar el día hablando francés. Pues mira, bienvenido sea. La verdad es que fue un día memorable.
Cogimos el tren regional que no había cogido nunca. La gracia es que en los vagones tienen espacios concretos para poder llevar bicis (¿igualito que en España, verdad?). Es que nuestra idea original era alquilar bicis en Potsdam y Elen ya tiene la suya, así que la metió en el tren. Al final no sé muy bien por qué no las alquilamos y la pobre la llevó para nada porque la tuvo todo el día atada en la entrada de la estación.
Pues las 4 francesas y una servidora cogimos un bus hasta Sanssouci, un parque muy grande con varios palacios (en realidad pensé que gracias que no habíamos cogido las bicis porque estaba un poquito lejos). A ellas les hacía mucha gracia el nombre y no entendía por qué. Nadege me explicó que "souci" en francés significa preocupación. O sea el parque sin preocupaciones. El nombre le viene al pelo la verdad.



Primero vimos el propio Sanssouci Schloss (Palacio de Sanssouci) que no resultó demasiado grande, aunque a mi lo que siempre me gusta más de estos sitios son los grandes jardines.

Según leí, esas ruinas que se ven al fondo no son ruinas romanas verdaderas, 
sino que el rey de Prusia las hizo construir en el siglo XIX. 
La gracia es que se llaman "Ruineberg". 
Qué daño ha hecho el Romanticismo.

Las chicas no paraban de comprarlo con Versailles y obviamente si lo comparas no es gran cosa. No hay que decir que cobraban entrada, pero ninguna pensó que valiera la pena entrar y simplemente nos dedicamos a pasear por los alrededores. 









Caminando nos encontramos con la "Chinesisches Haus", la cosa más hortera que os podáis echar a la cara. También cobraban por entrar y simplemente es una estancia circular (había una foto en la entrada). En serio, a la gente le sobra el dinero o algo.


Neues Palais
Necesitaba un día de relax como este. Sí que estuvimos andando muchísimo pero era todo tan tranquilo, tan diferente a la gran ciudad de Berlín. Además como hablábamos en francés había momentos en los que me cansaba mucho de intentar entender lo que decían (cuando hablan rápido me pierdo mucho) o incluso de explicar yo algo, así que también iba bastante sumida en mis pensamientos, que tampoco es malo.
De todas formas estoy muy contenta de poder practicar con ellas, además me dicen que hablo muy bien (no creo que sea para tanto) pero lo entiendo casi todo y ellas me entienden a mí, así que eso es buena señal.

Este lugar me gustó especialmente:


Nos sentamos a descansar, además había salido el sol y se estaba super a gusto con el calorcito. Me quedé mirando la fuente no sé cuánto rato, simplemente sin pensar en nada. Me podría haber quedado allí horas. 

La peor parte fue cuando ya eran más de las 3 y yo estaba muerta de hambre. Pero quisieron ir a ver si podíamos coger un barquito. Problema: nos equivocamos de rumbo, el sitio estaba lejísimos y luego resultó que si había un barco, al menos los domingos no estaba. El río era bonito, pero yo ya estaba exhausta. 
Finalmente cogimos el tram de vuelta al centro del pueblo y allí encontramos un Thai para comer. Recobradas las fuerzas, visitamos el centro del pueblo. No me lo imaginaba así para nada. Me recuerda mucho a los pueblos ingleses que salen en las películas, las casas adosadas de ladrillo rojo (estilo Billy Eliot pero no tan cutre).
 El paseo fue muy agradable. Con café en mano (empieza a refrescar por las tardes) recorrimos la calle principial que está llena de tiendas, pero al ser domingo solo había gente paseando, algunos puestecillos y músicos tocando en cada esquina.
Había una callecita super mona con las tiendas abiertas (turismo, u know) y en una librería de segunda mano encontré un pequeño tesoro que no voy a desvelar porque va a ser un regalo para alguien y no voy a hacer spoilers.

[Ah se me olvidaba un dato random. Al ir, en el tren iba una excursión de españoles. Solo se les oía a ellos, naturalmente. Si los alemanes ya son callados de por sí y con lo ruidosos que somos... pues a mitad de trayecto empezaron a cantar a grito pelado "feliz, feliz en tu día..." ¿en serio? vale que puede ser el cumpleaños de alguien, pero no le cantéis esa que es super cursi. (cierro paréntesis)]

Así que en resumidas cuentas, recomiendo mucho Potsdam. No es para ir si solo vas a estar 3 días en Berlín, pero si hay tiempo es un sitio precioso. Creo que volveré cuando nieve, seguro que parece una postal navideña.

P.D. Estoy empezando a colgar fotos en mi tumblr, así que si no os apetece leer mis chorradas creo que intentaré colgar las fotos que aquí no me caben.

domingo, 12 de octubre de 2014

DDR museum

El otro día conocí a unas chicas francesas super majas (ya os contaré toda la historia) y me propusieron ir al museo de la DDR. Yo tenía muchas ganas de ir y meterme dentro de mi película favorita Goodbye Lenin, además el día se levantó lluvioso, perfecto para ir a un museo.
Pero a decir verdad, no es como esperaba o quizás no me pilló en un buen día.

Para empezar, ya había mucha cola para entrar y desde fuera podías ver la gente visitando dentro. Una palabra: aglomeración. Me lo esperaba mucho más grande y encima como fuimos en sábado estaba llenísimo de gente. La cosa es que está debajo de un puente (no sé cómo explicarlo mejor) y no es un espacio demasiado grande. 

La entrada nos costó 4€ por ser estudiantes. Al menos el precio es razonable.



El museo es curioso, hay muchos objetos reales de la época y se pueden mirar y tocar. El museo está estructurado por pasillos separados por unos paneles explicativos que tienen cajoncitos y pestañas para ir abriendo y cerrando al antojo de los visitantes. El diseño no me pareció mal, al menos es entretenido. Además hay un trabi (el único coche que podían tener los alemanes del este) en el que te puedes sentar y "conducir" con un simulador. Pero obviamente había cola y ningunas ganas de esperar. 


El visitante va pasando por todos los aspectos de la vida en la DDR, desde el sistema educativo, la ropa, la comida, el trabajo, el baile, el tiempo libre, la literatura, el deporte, etc. y luego pasas a la política y la economía (más aburrido obviamente). 

Lo que más me gustó es una reconstrucción de lo que sería la típica casa, incluso en la tele iban saliendo fragmentos de programas reales del momento. Peeeero volvía a estar lleno de gente (adivinad dónde se hacía la foto todo el mundo. Efectivamente, sentado en el váter what's wrong with you?). 

A ver, estaba gracioso, por ejemplo había una reconstrucción de una sala de interrogatorios o de una celda. Pero estuvimos como dos horas y estaba super agobiada de la gente y de tanto leer (sí, qué pasa, no soy de carteles) y creo que me falta un poco de conocimiento histórico para acabar de comprender algunas cosas. 

Recomendación: id, en serio vale la pena, pero un día que no haya mucha gente porque si no podéis morir en el intento. 






sábado, 11 de octubre de 2014

East Side Gallery

El martes fue un día horrible, estoy harta de la burocracia alemana. No me pasó nada, no os asustéis, pero tenía que hacer demasiadas cosas y me puse muy nerviosa (al menos pude arreglarlo todo). Así que para hacer balance, lo mejor del día fue mi visita a East Side Gallery. Al final la hice sola porque tuve un drama con el móvil (lo arreglé TODO hablando en alemán con la señorita de la compañía telefónica, que ya es decir) y por eso no me pude encontrar con las chicas con las que había quedado. El tren se paró por no sé qué historias (¿sabéis esos días en los que todo sale mal y no sabéis por qué?) y llegué tardísimo y ya se habían ido porque tampoco podían contactar conmigo. La gracia del asunto es que solo era una parada desde mi casa y justo pillé el tren que pararon. Qué bien.

Pero vayamos a lo que importa. El East Side Gallery es un trozo muy largo de muro que han dejado en pie y que está decorado con murales. Aunque estaba medio lloviendo, me encantó el paseo. Creo que voy a hacerlo cada vez que esté estresada. Simplemente tengo que bajarme a la parada siguiente y volver andando hasta casa siguiendo el recorrido del muro y el río, lo que me lleva unos 20
minutos. Es genial.

Aquí os dejo algunos ejemplos:



Lo que no me gusta es que hay muchísimas pintadas encima de los murales en plan "fulanito estuvo aquí" o "menganita te quiero" y algunas de las pinturas ya ni se pueden leer. 

Como anécdota: cuando estaba haciendo fotos se paró un autocar y se bajaron un montón de jubilados catalanes. "Nena, però fica't aquí que et faci una foto... si, dona, amb el mur..." etc. Yo aguantándome la risa, os lo podéis imaginar. 

domingo, 28 de septiembre de 2014

Museumsdorf Düppel

Ya hace un par de días que coincido desayunando o en algún otro momento del día con una de las chicas que están viviendo en la casa. Ayer Irina nos comentó que en este barrio, Zehlendorf, hay una especie de museo al aire libre que es muy bonito. Es un intento de reconstrucción de la antigua aldea medieval que se supone que había en esta zona. Nos dijo que no es nada del otro mundo, pero es muy agradable y no van a tardar mucho en cerrarlo porque en invierno no está abierto.
Así que esta tarde he ido con Jiayu (así es como se llama esta chica, que es de Beijing, pero estudia en Estados Unidos) al Museumsdorf Düppel. Hemos cogido uno de esos autobuses de dos pisos que hay por aquí y en menos de 10min. estábamos en la puerta. 
Irina y yo nos reímos de ella porque cada vez que mencionamos la palabra "caminar" pone los ojos en blanco. Ese es el espíritu americano, conducir a todas partes. 
Nos han cobrado muy poco por ser estudiantes al entrar y hemos comprobado como estaba lleno de familias con niños. Realmente es un lugar ideal para pasar el día y hacer picnic. Dentro también hay algunos puestecillos de comida y de artesanía. 














La gracia es que también hay animales (ovejas, cerditos, vacas y caballos).



Además hoy ha hecho calor. Una temperatura perfecta para tumbarse en la hierba y simplemente relajarse. Como me decía Jiayu "it feels so good because you can smell the grass. You can feel nature".